Ayer. 17:00 Horas. Sola en casa.
Plan para alcanzar un día perfecto:
-Sentarse en el sillón.
-Coger ese libro que llevabas tratando de empezar meses.
-Nada que te distraiga.
-Soledad.
-Reflexionar.
No hay nada mejor que este objetivo en un día sin preocupaciones, relajada. Y si leer no es tu pasatiempo favorito, puedes cambiarlo por escuchar música o, en su defecto, encendiéndo la televisión.
Realidad:
-El sillón está ocupado.
-Ese libro no es lo que pensabas, te aburre tanto como esa película que siempre echan en Navidad.
-Debes recoger tu habitación, ya que dentro de poco podría convertirse en "El Rastro"
-No estás sola, es más, te han metido en casa a toda tu familia para celebrar un cumpleaños
-Tus reflexiones se transforman en agobios por no entrar en ese sillón que debía estar vacío.
Aunque no es sencillo que todos los pasos se unan, que todo se cumpla. La mayoría de las veces la realidad es bien distinta y te golpea en la cara apareciendo sin que te des cuenta. Debes esperar a que esa situación pase a ser real y así poder dsifrutar de la tranquilidad que añoras por unos instantes.
Probablemente para alguno de vosotros lo ideal sea estar fuera de casa. En algún sitio de esta enorme ciudad. Da igual cual, lo importante es estar fuera. A lo mejor un día así no haría más que agobiaros. Cada uno es feliz a su manera y, a pesar de todo a mi también me gusta salir a veces. Eso sí, recalco el a veces. Me gusta la tranquilidad, me gusta mi casa, me gusta mi salón calentado por el radiador en esos fríos inviernos. Pero también adoro mi aire acondicionado en el sofocante verano.
Adoro estar conmigo a solas, con mi ser, me encanta pensar en todas las situaciones que me puedan pasar por la cabeza en esos instantes. No debe haber confusiones, no es por que me adore a mi misma y por eso prefiera estar solo conmigo, nada más alejado de la realidad. Tan solo me encanta escucharme y hacer lo que me plazca en esos instantes, solo por unos minutos. Olvidarme del resto del mundo. Pensar en mis deseos y en nada más.
Siempre que yo sea feliz así, seguiré actuando igual, de momento lo soy, y mucho. Me siento bien conmigo misma, sé en lo que creer, sé en quién creer. Sé controlarme, cuando actuar, cuando no. Sin mis momentos de relax no sería capaz de conseguir esto, de eso estoy segura.
Me gusta el equilibrio. Adoro estar con mis amigos, pero todo en su debido momento y con hacerlo unas pocas veces al mes me basta. Además, no necesito un arsenal de personas a mi alrededor al salir. Prefiero ser pocos y evitar el agobio de pensar en lo que cada uno quiere.
Sea como sea, me estoy yendo por las ramas. Así que como no quiero usar otros posibles temas para una entrada, paro ya. Dejando claro mi día ideal, al menos esta tarde. Esto no quiere decir que mañana no pueda salir, todo depende del momento.
PD. Bea, en estos momentos de reflexión he comprobado que las manzanas mordedoras no existen, definitivamente. xD
Bueno, bueno, en cualquier momento pueden atacar... :D
ResponderEliminarMe alegro de que lo pienses, pero creo que estaba claro que no existían, no?? XDXD
Si si! que en cuanto te ven atacaan!!
ResponderEliminarjaja si bueno, pero mejor asegurarse que los tabiques son muy finos y pueden salir en cualquier momento xDD