Dolor de cabeza, congestión nasal, dolor de garganta, tos seca y ojos vidriosos. Éstos son los síntomas que sufro en la actualidad, estoy acostumbrada a acatarrarme levemente casi todos los inviernos, aunque también es cierto que suele ocurrirme a finales de otoño y no en las últimas jornadas del año.
Hace días reflexioné sobre este tema, ilusionándome con la idea de que este invierno conseguiría librarme de este típico resfriado, el que me llega cada Navidad como si de un regalo de Reyes se tratase. La esperanza se desvaneció hace un par de mañanas, cuando desperté con un agudo dolor en la garganta, al principio solo fue eso.
En ese momento no me pareció poco, pero ahora mismo no me importaría volver a ese instante. A lo largo del día daba la sensación de que eso se convertiría en cosa de una tarde, ya que el mal aparentemente se iba desvaneciendo.
Siguiente amanecer, despierto a las cuatro de la mañana debido al llanto del niño de mis vecinos de arriba, pero no es eso lo que me impide recuperar el sueño sino la sorpresa que mi laringe me guardaba, un malestar más intenso que anteriormente, sin embargo aún no había ido a más y se mantenía en un simple dolor de garganta, ni siquiera la afonía había logrado alcanzarme.
No tardaría mucho en reaccionar y darme cuenta de que ya era tarde, había caído en manos del catarro. A las diez en punto mis ojos volvían a abrirse con un escozor poco normal y mi respiración se había visto alterada por el taponamiento nasal. La tos no tardaría en hacerse notar, acompañada de un picor mas que conocido.
El día transcurrió entre paquetes de clínex gastados, tazas de leche caliente con miel ¡Con lo que lo odio! y Algidol en vasos de agua, alternado con algún ibuprofeno para el dolor de cabeza, que no persistía durante mucho tiempo, por suerte. Además se sumaron los estornudos a algunos de mis síntomas.
Lo peor es el imaginarme tomándome las uvas mientras estos estornudos me invaden. Aunque parece que, sea como sea, tengo algo de suerte y mi sistema inmunológico ha resistido a la fiebre, ni siquiera he rozado los 37 grados. No me habría parecido tan extraño teniendo en cuenta mi estado actual, mi nariz se asemeja bastante a la de Rudolf, ese simpático reno que supuestamente acompaña a Santa Claus en su viaje a todas las casas del mundo; mi tos podría compararse fácilmente con los ladridos de un perro y mis ojos dan a entender, o bien que acabo de salir de una piscina o que las lágrimas han invadido mis pupilas minutos atrás.
Para completar mi buena fortuna, hoy, tras alguna que otra pregunta en la farmacia, me he enterado de que no solo debo tomarme el Algidol sino que tengo que mezclarlo con otro sobrecito más, esta vez será Acetilcisteína. Lo que me faltaba, no estaba lo suficientemente asqueroso el primer medicamento que además tendré que mezclarlo.
Está claro que esto se va a convertir en mi último catarro del año, tan solo espero que no se convierta también en el primero del 2011.
PD. A pesar del resfriado, no puedo olvidarme de nombrar el cambio que ha dado mi blog (fondo, complementos, foto principal...) Todo, absolutamente todo, ha sido gracias a mi amiga Laura Shot, que el otro día se apropió de mi ordenador y decidió cambiarlo al completo.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
domingo, 26 de diciembre de 2010
Avatar
Sí, he visto "Avatar". Por fin. Después de meses y meses en los que toda la gente a mi alrededor me instaba a deleitarme con, palabras textuales, "una película alucinante". Ayer conseguí, gracias al Canal+, verla.
La verdad es que, a la llegada del fin del filme, no me pareció algo tan fantástico. Probablemente esto se deba a mis altas expectativas ¿Por qué? Pues porque cuando te dicen alucinante te esperas A-LU-CI-NAN-TE, con todas las letritas, no simplemente buena. No dudo de su magnificencia cuando se ve en 3D, es más, estoy segura de que con este maravilloso invento brillaría con luz propia, pero lo cierto es que a falta de éste pierde bastante.
Me da la impresión de que al Señor Cameron le importaron más el 3D y la imagen que el argumento, cuando le tocó elegir esto mezcló los típicos ingredientes: alguna muerte "insospechada", una historia de amor y un final más que esperado.
Según la película avanzaba no me resultó complicado irla despedazando, descubriendo hasta el final. Conforme los hechos que predecía ocurrían, me confirmaban mis próximos pronósticos. Sé prefectamente que a la gran mayoría de vosotros os encantó, que cumplió vuestras expectativas, pero dado que esto es un país libre yo simplemente expongo mi humilde opinión.
Quiero aclarar que el largometraje no me pareció malo, es una buena película, pero colocándola donde le corresponde, no en lo más alto del podio. A pesar de la elevada cantidad de dinero que James Cameron se gastó para hacerla y los años que utilizó en terminar las técnicas empleadas, personalmente pienso que debió trabajarse más el argumento antes de lanzarla a la cartelera. Ya que logra una casi perfección uniendo imagen y sonido, pero no contó con que la mayoría de la gente que no fuese al cine no podría verla tan perfecta, puesto que lo que debe deslumbrar en la pantalla pequeña debe ser la historia.
No me sirve imaginarme su esplendor en la gran pantalla, si esa excelencia existiese debería deslumbrar en todo tipo de medios. Cosa que no ha conseguido, al menos no en mí.
Para terminar, me gustaría dejar claro que me encantaría llegar a la vejez sin problemas, así que agradecería que esta crítica no pusiese en peligro mi vida. En general me parece una película sobrevalorada, mucho. Así que si la ves esperándote algo bueno, no tan espectacular sino bueno, te gustará. Si la observas buscando algo maravilloso, te decepcionará.
La verdad es que, a la llegada del fin del filme, no me pareció algo tan fantástico. Probablemente esto se deba a mis altas expectativas ¿Por qué? Pues porque cuando te dicen alucinante te esperas A-LU-CI-NAN-TE, con todas las letritas, no simplemente buena. No dudo de su magnificencia cuando se ve en 3D, es más, estoy segura de que con este maravilloso invento brillaría con luz propia, pero lo cierto es que a falta de éste pierde bastante.
Me da la impresión de que al Señor Cameron le importaron más el 3D y la imagen que el argumento, cuando le tocó elegir esto mezcló los típicos ingredientes: alguna muerte "insospechada", una historia de amor y un final más que esperado.
Según la película avanzaba no me resultó complicado irla despedazando, descubriendo hasta el final. Conforme los hechos que predecía ocurrían, me confirmaban mis próximos pronósticos. Sé prefectamente que a la gran mayoría de vosotros os encantó, que cumplió vuestras expectativas, pero dado que esto es un país libre yo simplemente expongo mi humilde opinión.
Quiero aclarar que el largometraje no me pareció malo, es una buena película, pero colocándola donde le corresponde, no en lo más alto del podio. A pesar de la elevada cantidad de dinero que James Cameron se gastó para hacerla y los años que utilizó en terminar las técnicas empleadas, personalmente pienso que debió trabajarse más el argumento antes de lanzarla a la cartelera. Ya que logra una casi perfección uniendo imagen y sonido, pero no contó con que la mayoría de la gente que no fuese al cine no podría verla tan perfecta, puesto que lo que debe deslumbrar en la pantalla pequeña debe ser la historia.
No me sirve imaginarme su esplendor en la gran pantalla, si esa excelencia existiese debería deslumbrar en todo tipo de medios. Cosa que no ha conseguido, al menos no en mí.
Para terminar, me gustaría dejar claro que me encantaría llegar a la vejez sin problemas, así que agradecería que esta crítica no pusiese en peligro mi vida. En general me parece una película sobrevalorada, mucho. Así que si la ves esperándote algo bueno, no tan espectacular sino bueno, te gustará. Si la observas buscando algo maravilloso, te decepcionará.
martes, 21 de diciembre de 2010
¡Qué remedio!
Agobiada. Un libro, un exámen, un trabajo. Una gota sale de su frente, nunca pensó que su angustia pudiese llegar hasta ese punto. Cierra las manos, apretándolas, tratando de no explotar en ese instante y ante todos. Nunca le gustó expresar sus sentimientos en público, algo que, sin duda, le ha jugado bastantes malas pasadas.
Se recoge su larga melena negra en una coleta ¿Es cosa suya o hace demasiado calor en esa habitación? Ver a toda la gente a su alrededor con jerseis y frotándose los brazos con las manos le confirma que, una vez más y como siempre, es ella la rara y la que sobra en esa sala. Así que decide irse a su habitación y aprovechar el tiempo para tratar de mejorar el día siguiente aunque solo fuera un poquito.
Entra en su mundo cuando cierra la puerta que la separa de la realidad insulsa que se cuece en ese momento en su casa. Ahora y habitualmente, piensa... Se aleja de ese lugar, no le resulta muy difícil porque está acostumbrada a hacerlo, ya sea de forma voluntaria o sin darse cuenta.
Una vez su mente vuelve al lugar en el que realmente se encuentra, trata de centrarse para lograr su objetivo: Aprobar ese exámen. Abre el libro y una mosca se pasea frente a ella, frente a sus ojos color miel. No puede evitar seguirla con la mirada y deleitarse con su zumbido, cosa que en otra situación no habría hecho. Por el contrario la habría echado en el segundo en el que se hubiese dado cuenta de su presencia.
El insecto se aleja y sale de su habitación, obligándola a centrarse nuevamente. Pero nadie puede forzarte a estudiar, ni siquiera tu mismo, si desde el principio tu disposición a ello es más bien baja. Por eso una simple foto se convierte en el entretenimiento perfecto y remarca con su bolígrafo la esquina izquierda, la observa. Una sola esquina redondeada queda mal, así que se dedica a completarlas todas. Así mejor. Sí, eso le gusta más.
Cierra los ojos y procura centrarse, lee la primera frase del tema y, nada más terminarlo, se da cuenta de que no se ha enterado de lo que acaba de ojear.
Suspira y contempla los muebles de su habitación como un bebé descubre un nuevo mundo. Vuelve a intentar centrarse en la prueba que deberá hacer al día siguiente, pero es incapaz. Por lo que cierra el libro, observa su portada, va a pronunciar el nombre de la asignatura en alto en el mismo instante en el que la música la ensordece, seguramente el vecino de abajo. Como siempre. No quería ser prejuiciosa en el momento en el que lo vio por primera vez, pero lo cierto es que el tiempo le ha dado la razón, nadie puede negar que su físico es más que deseable, pero su cabeza le resta muchos puntos.
Parece ser que no le queda más remedio que aguantar, así que se tira en la cama y comienza a "disfrutar" de esa "maravillosa" música. ¡Qué remedio!
Se recoge su larga melena negra en una coleta ¿Es cosa suya o hace demasiado calor en esa habitación? Ver a toda la gente a su alrededor con jerseis y frotándose los brazos con las manos le confirma que, una vez más y como siempre, es ella la rara y la que sobra en esa sala. Así que decide irse a su habitación y aprovechar el tiempo para tratar de mejorar el día siguiente aunque solo fuera un poquito.
Entra en su mundo cuando cierra la puerta que la separa de la realidad insulsa que se cuece en ese momento en su casa. Ahora y habitualmente, piensa... Se aleja de ese lugar, no le resulta muy difícil porque está acostumbrada a hacerlo, ya sea de forma voluntaria o sin darse cuenta.
Una vez su mente vuelve al lugar en el que realmente se encuentra, trata de centrarse para lograr su objetivo: Aprobar ese exámen. Abre el libro y una mosca se pasea frente a ella, frente a sus ojos color miel. No puede evitar seguirla con la mirada y deleitarse con su zumbido, cosa que en otra situación no habría hecho. Por el contrario la habría echado en el segundo en el que se hubiese dado cuenta de su presencia.
El insecto se aleja y sale de su habitación, obligándola a centrarse nuevamente. Pero nadie puede forzarte a estudiar, ni siquiera tu mismo, si desde el principio tu disposición a ello es más bien baja. Por eso una simple foto se convierte en el entretenimiento perfecto y remarca con su bolígrafo la esquina izquierda, la observa. Una sola esquina redondeada queda mal, así que se dedica a completarlas todas. Así mejor. Sí, eso le gusta más.
Cierra los ojos y procura centrarse, lee la primera frase del tema y, nada más terminarlo, se da cuenta de que no se ha enterado de lo que acaba de ojear.
Suspira y contempla los muebles de su habitación como un bebé descubre un nuevo mundo. Vuelve a intentar centrarse en la prueba que deberá hacer al día siguiente, pero es incapaz. Por lo que cierra el libro, observa su portada, va a pronunciar el nombre de la asignatura en alto en el mismo instante en el que la música la ensordece, seguramente el vecino de abajo. Como siempre. No quería ser prejuiciosa en el momento en el que lo vio por primera vez, pero lo cierto es que el tiempo le ha dado la razón, nadie puede negar que su físico es más que deseable, pero su cabeza le resta muchos puntos.
Parece ser que no le queda más remedio que aguantar, así que se tira en la cama y comienza a "disfrutar" de esa "maravillosa" música. ¡Qué remedio!
martes, 14 de diciembre de 2010
Harry Potter y las reliquias de la muerte (Parte 1)
El viernes pasado por la tarde, a las 19:00 horas, me encontraba acompañada en el cine, a punto de comenzar a ver "Harry Potter y las reliquias de la muerte (Parte 1)". Tenía altas expectativas, ya que todo el mundo me había dicho que era la mejor de todas las que hasta ahora se habían rodado.
Empezó con su más que conocida melodía, como si de la quinta sinfonía de Ludwig van Beethoven se tratase. Tras eso apareció en pantalla la primera escena, como es obvio. Se formaba por la oscuridad, cielo nublado y lluvioso. Una luz negra, que presumiblemente representaba a uno de los personajes, volaba por este sombrío firmamento. Alguna que otra pregunta rodeo este momento, todo debido al despiste de una de mis acompañantes, que había olvidado ver la película que precedía. De todas maneras, ya que la anterior se convirtió en una transición, exceptuando ciertas escenas, no fue difícil explicárselo de forma fugaz.
Olvidándonos de estos y otros chistosos momentos y centrándonos en lo importante. La cinta se llevaría casi todos mis halagos, consiguiendo mantenerte observando la pantalla durante casi los 146 minutos que dura. Contiene tanto escenas que consiguen sacarte una amplia sonrisa hasta secuencias en las que la trsiteza está asegurada. Como ningun film es perfecto, podeis comprobar que he dicho "Casi todos mis halagos".
El primer inconveniente, que aunque parezca ridículo puede convertirse en algo realmente molesto durante la película, es la voz de Hermione. El primer segundo, ese instante en el que habrió la boca y pronunció su primera palabra, valió para comprobar que la chica que anteriormente la doblaba había dejado de hacerlo. O eso o había sufrido una regresión a su infancia, porque más aniñada no podía ser. Lo cierto es que al principio tan solo consigue sacarte una carcajada, pero tras varias escenas deja de ser divertido para transformarse en un punto en contra, algo muy molesto.
El segundo inconveniente pasa desapercibido por no ser exagerado, sin embargo algunas escenas se convierten en cargantes. A pesar de ser pocas, existen. Probablemente esto se deba a la poca importancia de éstas en el argumento. Todas ellas se desarrollan en el mismo momento de la trama, con las mismas circunstancias alrededor, creando una situación de estancamiento y espera que, sea como sea, no tarda en desaparecer.
El cómputo global de la película es bueno, más que bueno. Con personajes de otras entregas volviendo y amoríos del anterior film , pero no tan desmesurados como lo eran en éste. Así que, uniendo todo esto, recomiendo a todo el mundo que la vea, creo que gustará bastante. Eso si, si podeis daros la satisfacción de verla en versión original, hacedlo, aumentará sus puntos considerablemente.
Empezó con su más que conocida melodía, como si de la quinta sinfonía de Ludwig van Beethoven se tratase. Tras eso apareció en pantalla la primera escena, como es obvio. Se formaba por la oscuridad, cielo nublado y lluvioso. Una luz negra, que presumiblemente representaba a uno de los personajes, volaba por este sombrío firmamento. Alguna que otra pregunta rodeo este momento, todo debido al despiste de una de mis acompañantes, que había olvidado ver la película que precedía. De todas maneras, ya que la anterior se convirtió en una transición, exceptuando ciertas escenas, no fue difícil explicárselo de forma fugaz.
Olvidándonos de estos y otros chistosos momentos y centrándonos en lo importante. La cinta se llevaría casi todos mis halagos, consiguiendo mantenerte observando la pantalla durante casi los 146 minutos que dura. Contiene tanto escenas que consiguen sacarte una amplia sonrisa hasta secuencias en las que la trsiteza está asegurada. Como ningun film es perfecto, podeis comprobar que he dicho "Casi todos mis halagos".
El primer inconveniente, que aunque parezca ridículo puede convertirse en algo realmente molesto durante la película, es la voz de Hermione. El primer segundo, ese instante en el que habrió la boca y pronunció su primera palabra, valió para comprobar que la chica que anteriormente la doblaba había dejado de hacerlo. O eso o había sufrido una regresión a su infancia, porque más aniñada no podía ser. Lo cierto es que al principio tan solo consigue sacarte una carcajada, pero tras varias escenas deja de ser divertido para transformarse en un punto en contra, algo muy molesto.
El segundo inconveniente pasa desapercibido por no ser exagerado, sin embargo algunas escenas se convierten en cargantes. A pesar de ser pocas, existen. Probablemente esto se deba a la poca importancia de éstas en el argumento. Todas ellas se desarrollan en el mismo momento de la trama, con las mismas circunstancias alrededor, creando una situación de estancamiento y espera que, sea como sea, no tarda en desaparecer.
El cómputo global de la película es bueno, más que bueno. Con personajes de otras entregas volviendo y amoríos del anterior film , pero no tan desmesurados como lo eran en éste. Así que, uniendo todo esto, recomiendo a todo el mundo que la vea, creo que gustará bastante. Eso si, si podeis daros la satisfacción de verla en versión original, hacedlo, aumentará sus puntos considerablemente.
lunes, 6 de diciembre de 2010
Mi día ideal
Ayer. 17:00 Horas. Sola en casa.
Plan para alcanzar un día perfecto:
-Sentarse en el sillón.
-Coger ese libro que llevabas tratando de empezar meses.
-Nada que te distraiga.
-Soledad.
-Reflexionar.
No hay nada mejor que este objetivo en un día sin preocupaciones, relajada. Y si leer no es tu pasatiempo favorito, puedes cambiarlo por escuchar música o, en su defecto, encendiéndo la televisión.
Realidad:
-El sillón está ocupado.
-Ese libro no es lo que pensabas, te aburre tanto como esa película que siempre echan en Navidad.
-Debes recoger tu habitación, ya que dentro de poco podría convertirse en "El Rastro"
-No estás sola, es más, te han metido en casa a toda tu familia para celebrar un cumpleaños
-Tus reflexiones se transforman en agobios por no entrar en ese sillón que debía estar vacío.
Aunque no es sencillo que todos los pasos se unan, que todo se cumpla. La mayoría de las veces la realidad es bien distinta y te golpea en la cara apareciendo sin que te des cuenta. Debes esperar a que esa situación pase a ser real y así poder dsifrutar de la tranquilidad que añoras por unos instantes.
Probablemente para alguno de vosotros lo ideal sea estar fuera de casa. En algún sitio de esta enorme ciudad. Da igual cual, lo importante es estar fuera. A lo mejor un día así no haría más que agobiaros. Cada uno es feliz a su manera y, a pesar de todo a mi también me gusta salir a veces. Eso sí, recalco el a veces. Me gusta la tranquilidad, me gusta mi casa, me gusta mi salón calentado por el radiador en esos fríos inviernos. Pero también adoro mi aire acondicionado en el sofocante verano.
Adoro estar conmigo a solas, con mi ser, me encanta pensar en todas las situaciones que me puedan pasar por la cabeza en esos instantes. No debe haber confusiones, no es por que me adore a mi misma y por eso prefiera estar solo conmigo, nada más alejado de la realidad. Tan solo me encanta escucharme y hacer lo que me plazca en esos instantes, solo por unos minutos. Olvidarme del resto del mundo. Pensar en mis deseos y en nada más.
Siempre que yo sea feliz así, seguiré actuando igual, de momento lo soy, y mucho. Me siento bien conmigo misma, sé en lo que creer, sé en quién creer. Sé controlarme, cuando actuar, cuando no. Sin mis momentos de relax no sería capaz de conseguir esto, de eso estoy segura.
Me gusta el equilibrio. Adoro estar con mis amigos, pero todo en su debido momento y con hacerlo unas pocas veces al mes me basta. Además, no necesito un arsenal de personas a mi alrededor al salir. Prefiero ser pocos y evitar el agobio de pensar en lo que cada uno quiere.
Sea como sea, me estoy yendo por las ramas. Así que como no quiero usar otros posibles temas para una entrada, paro ya. Dejando claro mi día ideal, al menos esta tarde. Esto no quiere decir que mañana no pueda salir, todo depende del momento.
PD. Bea, en estos momentos de reflexión he comprobado que las manzanas mordedoras no existen, definitivamente. xD
Plan para alcanzar un día perfecto:
-Sentarse en el sillón.
-Coger ese libro que llevabas tratando de empezar meses.
-Nada que te distraiga.
-Soledad.
-Reflexionar.
No hay nada mejor que este objetivo en un día sin preocupaciones, relajada. Y si leer no es tu pasatiempo favorito, puedes cambiarlo por escuchar música o, en su defecto, encendiéndo la televisión.
Realidad:
-El sillón está ocupado.
-Ese libro no es lo que pensabas, te aburre tanto como esa película que siempre echan en Navidad.
-Debes recoger tu habitación, ya que dentro de poco podría convertirse en "El Rastro"
-No estás sola, es más, te han metido en casa a toda tu familia para celebrar un cumpleaños
-Tus reflexiones se transforman en agobios por no entrar en ese sillón que debía estar vacío.
Aunque no es sencillo que todos los pasos se unan, que todo se cumpla. La mayoría de las veces la realidad es bien distinta y te golpea en la cara apareciendo sin que te des cuenta. Debes esperar a que esa situación pase a ser real y así poder dsifrutar de la tranquilidad que añoras por unos instantes.
Probablemente para alguno de vosotros lo ideal sea estar fuera de casa. En algún sitio de esta enorme ciudad. Da igual cual, lo importante es estar fuera. A lo mejor un día así no haría más que agobiaros. Cada uno es feliz a su manera y, a pesar de todo a mi también me gusta salir a veces. Eso sí, recalco el a veces. Me gusta la tranquilidad, me gusta mi casa, me gusta mi salón calentado por el radiador en esos fríos inviernos. Pero también adoro mi aire acondicionado en el sofocante verano.
Adoro estar conmigo a solas, con mi ser, me encanta pensar en todas las situaciones que me puedan pasar por la cabeza en esos instantes. No debe haber confusiones, no es por que me adore a mi misma y por eso prefiera estar solo conmigo, nada más alejado de la realidad. Tan solo me encanta escucharme y hacer lo que me plazca en esos instantes, solo por unos minutos. Olvidarme del resto del mundo. Pensar en mis deseos y en nada más.
Siempre que yo sea feliz así, seguiré actuando igual, de momento lo soy, y mucho. Me siento bien conmigo misma, sé en lo que creer, sé en quién creer. Sé controlarme, cuando actuar, cuando no. Sin mis momentos de relax no sería capaz de conseguir esto, de eso estoy segura.
Me gusta el equilibrio. Adoro estar con mis amigos, pero todo en su debido momento y con hacerlo unas pocas veces al mes me basta. Además, no necesito un arsenal de personas a mi alrededor al salir. Prefiero ser pocos y evitar el agobio de pensar en lo que cada uno quiere.
Sea como sea, me estoy yendo por las ramas. Así que como no quiero usar otros posibles temas para una entrada, paro ya. Dejando claro mi día ideal, al menos esta tarde. Esto no quiere decir que mañana no pueda salir, todo depende del momento.
PD. Bea, en estos momentos de reflexión he comprobado que las manzanas mordedoras no existen, definitivamente. xD
sábado, 4 de diciembre de 2010
La persona pefecta
"Hay quienes se consideran perfectos, pero es sólo porque exigen menos de sí mismos."
Hermann Hesse (1877-1962)
Es evidente que la persona perfecta no existe. Esto es debido al simple hecho de que la forma de pensar de cada individuo es diferente, por lo que el prototipo para unos puede convertirse en lo más detestable visto desde el punto de vista de otros.
Aún sabiendo esto, es realmente triste el ver a esos humanos que sí se piensan superiores. Si hay algo que no soporto en una persona es la prepotencia. La cosa empeora todavía más cuando la gente alimenta su ego, cuando esa persona aparte de creerse inmejorable consigue hacérselo pensar a los que le rodean.
Creando una adulterada versión de sí mismo, mostrando una cara y ocultando la real simplemente porque se cree con potestad para hacerlo, porque se ve tan sumamente extraordinario que considera que está en un grado superior a todos esos semejantes que le rodean.
Su versión de la vida se basa en su persona primero, su ser segundo y, a años luz, el resto de personas que invaden el mundo. No permite que le discutan nada, siempre tiene razón y si piensas diferente estas equivocado.
Lo cierto es que su prepotencia no esconde más que baja autoestima en la mayoría de los casos, se junta a gente que le halague, hace lo posible por acercarse a la gente que le agasaje. Se oculta bien entre el resto de la gente, no dejando que nadie le llame prepotente, su verdadera condición. Probablemente, por no dejarlo por seguro, no ve la realidad, no la palpa, vive en las nubes y le gusta, se cree feliz aunque en realidad no lo es.
Cuando alguien consigue abrir los ojos y descubrir como es verdaderamente, mostrará su cara oculta, dejará claro su despotismo ante él. Ya que su fortaleza es débil y teme que cualquiera pueda saltar su muralla y destruir la ciudad que ésta trata de proteger. No puede permitirse que nadie sepa cuál es su talón de Aquiles.
Eso sí, cuando trates de pedirle explicaciones sobre por qué se ha comportado así contigo, no esperes una respuesta humilde, ni mucho menos, no esperes un perdón, no te lo dará, incluso sentirá que eres tú quien debes pedírselo. Esa es su forma de pensar y es la correcta.
Su personalidad se basa en eso, son débiles y no piensan mostrárselo a nadie. Lamentablemente no siempre el tiempo pone a cada uno en su lugar, aunque quede bonito pensarlo, eso no siempre es real.
miércoles, 1 de diciembre de 2010
Humor español
¿Alguna vez habéis pensado en cómo es nuestro humor? ¿Habéis reflexionado sobre si resultará difícil de entender en el extranjero?
Lo cierto es que yo no me lo había planteado hasta unos días atrás, cuando me entretuve viendo un capítulo de esa gran serie desaparecida llamada “Aquí no hay quien viva” en Neox. Y lo cierto es que, tras mucho reflexionar, conseguí sacar mis propias conclusiones.
Todos los humores se fundamentan en la historia del país al que pertenecen. Dado que las memorias de España dejan claro que no ha sido un camino sencillo para nuestra nación, la gracia que tenemos se basa en ironía y sarcasmo. No resulta sencillo de entender en el exterior, no al menos para los exteriores de la península (Y las islas, por supuesto).
También es cierto, aunque suene cruel, que todo consiste en reírse del más débil, ridiculizarle de manera que resulte chistoso. De manera leve puede ser divertido, ahora bien, hay gente que no ve los límites, que frivoliza con temas que debería estar prohibido trivializar. Temas serios, que o se viven en propias carnes o no parece que se comprenda lo que realmente son.
Adentrándote más, psicoanalizando todos y cada uno de los aspectos que envuelven este humor, puedes llegar a comprender el por qué de estos matices. Rememorando tiempos pasados, en los que la gente necesitaba pensar que alguien, en algún lugar, estaría peor que él. No por desear mal a nadie, sino porque ya se sabe lo que dicen: “Mal de muchos, consuelo de tontos”. Investigando esto, reflexionando, no es difícil llegar a la conclusión de que nuestro humor nace del intento desesperado de consuelo por parte de la gente que hace años habitaba nuestro país. Un intento de consuelo que ha evolucionado de tal manera que se ha convertido en algo cotidiano, una forma de expresar sentimientos, eso sí, en este caso de los más agradables que sean posibles.
Un añadido podría ser la falsa vergüenza que también suele caracterizarnos, me explico, cualquiera ha podido vivir el típico español que no se atreve a hablar en inglés en el exterior por vergüenza y a esa misma persona pegar gritos por la calle como si el mundo fuese una sala insonorizada, con todos observándole, no obstante eso no le ruboriza. Igualmente, según dicen, el clima consigue convertir nuestro humor en lo que actualmente es.
La verdad es que uniendo estos datos, colocándolos en una lista, ya tenemos las características que nombran nuestras personalidades, nuestra forma de pensar. Está claro que un noruego no piensa igual que un italiano, por tanto, sus sentidos del humor serán diferentes. Dicho esto, queda claro que nuestro carácter está compuesto, más allá de los tópicos que dan vueltas por el mundo, por algo que arrolla, temperamento fuerte, que no desagradable. No deben confundirse conceptos. Como en cualquier punto que se elija en un globo terráqueo, las diferencias existen, es más, me atrevería a decir que abundan. Sin embargo, eso no prohibe generalizar utilizando a esa gran mayoría que si responde a estos factores anteriormente nombrados.
Llegando al final del análisis al que acaba de ser sometida nuestra socarronería, observo lo útil que es, por un segundo, mirar desde el exterior cualquier faceta de nuestra identidad, eso que nos hace ser como somos. Al menos que sirva para saber los errores y, por tanto, ser capaces de cambiar esos aspectos que no nos gustan y desconocíamos. Recomiendo llevar a cabo algún estudio de este tipo a todo el mundo. Seriamente se puede transformar en una agradable forma de madurar, de cambiar, de mejorar. De hacer de nuestra cultura algo mejor, cogiendo lo bueno y tratando de arreglar lo malo. Y así, como ya he dicho antes, consiguiendo evolucionar.
Votos :D
Dado que por fin ha quedado todo claro sobre como se debe votar, aquí voy a dejar mis blogs preferidos.
Primero, como no, elijo el de Alba: "Do you dare?"
Su blog me entretetiene sin importar la longitud de sus entradas, ya puede hacerme reír a carcajadas, como puede ponerme el corazón en un puño o manipular mis sentimientos a su antojo. Me encanta su forma de escribir, esa que no te permite dejar de leer. Lo convierte en algo parecido a una adicción, transformándome en fumadora.
Por estas razones y por muchas más imposibles de enumerar, ella es una de mis seleccionadas.
También tengo que añadir que me encanta su diseño. Ahora bien, el de mi otro blog nominado también me alucina, así que esto no es algo particular de "Do you dare?".
Mi segundo voto, y último, puesto que mis otros favoritos están practicamente igualados a puntos y sobrepasan la máxima de elecciones, es para Bea: "Coconut"
Como ya he nombrado antes, su fondo me parece fantástico. Pero esta no es la única causa que me ha llevado a estar escribiendo estas líneas sobre su blog.
Su forma de expresar sus sentimientos, la forma en que coloca todas y cada una de sus palabras, como si las midiese al milímetro, como si lo estudiase todo minuciósamente para conseguir la perfección, quedándose sorprendentemente cercana a ella. Me resulta emocionante leer sus entradas, ya que el completo de sus entradas son diferente entre sí, pero a la vez se complementan. Se sabe que es ella por el estilo, como se puede diferenciar a cualquier escritor, pero son sus pecualiaridades las que cosiguen que sea una habitual leyendo sus entradas.
Estos dos blogs y las dos bloggeras que están ante la pantalla escribiéndolos son mis seleccionados. Son las que pueden contar conmigo como asidua a sus blogs y saben que aquí tienen una lectora que observará, repasará e interpreterá cada palabra como si fuese propia cada vez que escriban. Escudriñaré todas sus entradas siempre, tratando de buscar lo inexistente, y puedo asegurar que, al menos de momento, disfrutaré haciéndolo.
Primero, como no, elijo el de Alba: "Do you dare?"
Su blog me entretetiene sin importar la longitud de sus entradas, ya puede hacerme reír a carcajadas, como puede ponerme el corazón en un puño o manipular mis sentimientos a su antojo. Me encanta su forma de escribir, esa que no te permite dejar de leer. Lo convierte en algo parecido a una adicción, transformándome en fumadora.
Por estas razones y por muchas más imposibles de enumerar, ella es una de mis seleccionadas.
También tengo que añadir que me encanta su diseño. Ahora bien, el de mi otro blog nominado también me alucina, así que esto no es algo particular de "Do you dare?".
Mi segundo voto, y último, puesto que mis otros favoritos están practicamente igualados a puntos y sobrepasan la máxima de elecciones, es para Bea: "Coconut"
Como ya he nombrado antes, su fondo me parece fantástico. Pero esta no es la única causa que me ha llevado a estar escribiendo estas líneas sobre su blog.
Su forma de expresar sus sentimientos, la forma en que coloca todas y cada una de sus palabras, como si las midiese al milímetro, como si lo estudiase todo minuciósamente para conseguir la perfección, quedándose sorprendentemente cercana a ella. Me resulta emocionante leer sus entradas, ya que el completo de sus entradas son diferente entre sí, pero a la vez se complementan. Se sabe que es ella por el estilo, como se puede diferenciar a cualquier escritor, pero son sus pecualiaridades las que cosiguen que sea una habitual leyendo sus entradas.
Estos dos blogs y las dos bloggeras que están ante la pantalla escribiéndolos son mis seleccionados. Son las que pueden contar conmigo como asidua a sus blogs y saben que aquí tienen una lectora que observará, repasará e interpreterá cada palabra como si fuese propia cada vez que escriban. Escudriñaré todas sus entradas siempre, tratando de buscar lo inexistente, y puedo asegurar que, al menos de momento, disfrutaré haciéndolo.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
