Si te estás preguntando qué ocupó mi mente durante la noche, tan solo necesitaré una palabra para que logres comprenderlo. Él. Él todo el tiempo. Irremediable y exclusivamente él. Tranquila, no debes preocuparte, sé a qué se debe, se debe a que él ocupó mi último pensamiento del día. Y también el primero, para qué negarlo.
No, no hace falta que formules la pregunta, esa teoría no es cierta. No es verdad que el que esté en mi mente en esos dos momentos del día, el primero y el último, sea para mí algo que prefiero ni nombrar por ser demasiado importante. No, no y no, me niego. Sobre todo en estos momento en los que no me puedo permitir que eso ocurra. Porque tengo otras preocupaciones, porque no es justo y porque no quiero.
No pienso escucharte, no pienso hacer caso a lo que me digas, me da igual, no quiero y ya está. Ya, ya sé que un tsunami no pregunta antes de arrasar con todo, ni se preocupa por si quieres o no que pase, pero es que él no es un tsunami, ni cualquier otro tipo de calamidad meteorológica.
¡Qué no! ¡Qué te digo que no! Que a mi no me convences. Eso no es verdad y
¿Se puede saber por qué estás tan pesada? Que no sigas insistiendo, te digo que no. Sí, he suspirado cuando he pensado en él ¿Qué pasa? Eso tampoco tiene por qué tener ese significado, simplemente he suspirado. No, no te intento convencer, a mí misma tampoco. Solo quiero que pares de decir esas tonterías. ¿Que qué soñé? Eso es fácil, caminábamos por un parque, caminábamos de manera lenta, disfrutando del sol y de la brisa y a cada paso íbamos envejeciendo un poco más. Sí, envejecíamos, pero seguíamos con la sonrisa en los labios. Me desperté con esa sensación de felicidad, aunque solo me duró unos instantes.
No, no estoy sonriendo, no tengo cara de tonta ni nada de eso. No, no significa nada para mí. El por qué soñé eso no lo sé, ni tampoco estoy intentando averiguarlo, simplemente ha pasado. La gente también sueña cosas estúpidas ¿No? También pueden soñarse cosas sin sentido y que estén fuera de lugar. Pues ya está.
No, no intento creérmelo yo.
-No sé, a mí no me preguntes, yo solo soy tu cabeza. Quizás deberías decírselo a alguien unos centímetros más abajo. Sí, me refiero a él, a tu corazón.
Me encanta el diálogo tan surrealista y original que es XD.
ResponderEliminarEntre la cabeza y el corazón aunque la cabeza da la lógica, el corazón te da lo que tu quieres, y hay que empezar a escucharlo más :D.
¡Muchas gracias!
ResponderEliminarExactamente eso quería que se entendiese (además de la historia de la chica y eso...) xD